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Tangerly

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Crema de Tomates y Pimientos Asados

Crema de Tomates y Pimientos Asados

Gustaw - Tangerly.com
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Una crema densa y reconfortante, llena de sabor a verduras asadas. Una receta fácil con un sabor profundo que no encontrarás en ninguna lata.

porciones6
Tiempo de Preparación1 h 45 m
dificultadFácil
Calorías305 kcal
más de 1hHorneadoVerdurasCena RománticaPreparación de Comidas / LunchboxPlato PrincipalSopaAlmuerzoCena

Ingredientes

|

Para la crema

  • 1 ½ kilogramos tomates maduros (los de tipo pera o Roma son ideales)
  • 2 cebollas moradas
  • 2 pimientos (rojos o amarillos)
  • 2 guindillas (opcional, para un toque picante)
  • 1 cabeza de ajos
  • 2 muslos de pollo (para el caldo)
  • 1 bote pequeño de concentrado de tomate (aprox. 80g)
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1 cucharadita de pimentón ahumado
  • ½ cucharadita de cúrcuma
  • 1 cucharada de vinagre balsámico
  • 1 cucharadita de azúcar (opcional, al gusto)
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • Aceite de oliva
  • Romero y tomillo frescos

Para servir

  • 2 rebanadas de pan del día anterior o panecillos
  • 1 puñado de pipas de girasol o de calabaza
  • 50 gramos queso rallado (p. ej., Parmesano o Cheddar)

Instrucciones

  1. Asar las verduras Precalienta el horno a 180°C con ventilador Corta los tomates, pimientos y cebollas en trozos Corta la cabeza de ajos entera por la mitad, horizontalmente (¡no la peles!). Coloca todas las verduras en una bandeja de horno, añade las guindillas y las ramitas de hierbas. Riega generosamente con aceite de oliva, espolvorea sal y ásalo todo durante unos 60 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y con los bordes bien doraditos.

  2. El caldo Mientras se asan las verduras, prepara la base Pon los muslos de pollo en una olla y cúbrelos con agua fría Llévalo a ebullición, retira la espuma que suba a la superficie con una espumadera y déjalo cocer a fuego lento durante una hora. Una vez cocido, saca la carne (¡guárdala para una ensalada!) y cuela el líquido. Necesitarás aproximadamente 1 litro de caldo de pollo limpio.

  3. Activar las especias En una olla grande de fondo grueso, calienta una cucharada de aceite de oliva Añade el orégano, el pimentón ahumado y la cúrcuma Sofríelos unos 30 segundos para que liberen todos sus aromas. Incorpora el concentrado de tomate y sofríe un minuto más. Este paso es clave para eliminar el sabor metálico y crudo del concentrado.

  4. Combinar Añade los tomates, pimientos y cebollas asados a la olla (¡recuerda quitar los tallos leñosos de las hierbas!)Importante Aprieta la cabeza de ajos para que los dientes asados y blanditos caigan directamente en la olla (desecha la piel) Vierte el caldo caliente Añade el vinagre balsámico y deja que todo cueza a fuego bajo durante 15 minutos para que los sabores se integren.

  5. Triturar Retira la olla del fuego y tritura la mezcla hasta obtener una crema fina y homogénea Si te parece que está muy espesa, añade un chorrito de agua hirviendo Sazona con sal, pimienta y una pizca de azúcar si los tomates estaban muy ácidos.

  6. Picatostes y montaje Corta el pan en dados y fríelo en un poco de aceite de oliva hasta que esté dorado y crujiente Sirve la crema bien caliente, con los picatostes caseros, las pipas tostadas y una buena cantidad de queso rallado por encima.

Consejos

No peles el ajo antes: Asar el ajo con su piel permite que los dientes se cocinen al vapor en sus propios jugos, convirtiéndose en una pasta dulce y cremosa. Si los pelaras antes, se quemarían en el horno y amargarían.
La piel de los tomates: ¡No hace falta que peles los tomates! Después de asarlos y triturarlos, la piel aporta una textura y fibra estupendas. Ahora bien, si buscas una suavidad digna de estrella Michelin, puedes pasar la crema por un colador fino.
El poder del balsámico: Añadir vinagre balsámico (o un toque de azúcar) cambia por completo los platos con tomate. La acidez realza el perfil de sabor, mientras que el dulzor equilibra la acidez natural de los tomates.

Información nutricional

(por porción)
Los valores nutricionales proporcionados son estimaciones y se han calculado automáticamente. Los valores reales pueden variar según los ingredientes utilizados y el método de preparación. Esta información es solo para fines informativos y no debe tratarse como consejo médico o dietético.
Calorías305 kcal
Grasas14 g
Proteína19 g
Carbohidratos29 g
Azúcar13 g
Sodio (sal)250 mg(0.6 g)

Curiosidades

El secreto está en el asado

Aquí es donde ocurre la magia. El calor intenso del horno provoca la reacción de Maillard y carameliza los azúcares. Esto hace que los tomates pierdan el exceso de agua, concentrando su sabor y dándole a la crema un profundo carácter 'umami' que es imposible de conseguir con una simple cocción.

¿Por qué cocinar a fuego lento?

Una cocción lenta (lo que se conoce como 'chup-chup') extrae todo el sabor sin enturbiar el caldo. Un hervor fuerte emulsiona la grasa en el agua, creando un caldo grasiento y turbio. El fuego lento garantiza que tu crema tenga una base limpia y elegante.

Nota del chef

Olvida todo lo que sabes sobre la sopa de tomate. Esto es un abrazo calentito en un bol. El secreto de su increíble profundidad de sabor está en asar lentamente los tomates, pimientos y ajos antes de que toquen la olla. Al asarlos, los azúcares naturales de las verduras se caramelizan, creando un dulzor y una riqueza que la cocción normal no puede igualar. Acompañada de picatostes caseros y un poco de queso, esta crema con su toque ahumado es el plato perfecto para una tarde de frío.

Consejos

No peles el ajo antes: Asar el ajo con su piel permite que los dientes se cocinen al vapor en sus propios jugos, convirtiéndose en una pasta dulce y cremosa. Si los pelaras antes, se quemarían en el horno y amargarían.
La piel de los tomates: ¡No hace falta que peles los tomates! Después de asarlos y triturarlos, la piel aporta una textura y fibra estupendas. Ahora bien, si buscas una suavidad digna de estrella Michelin, puedes pasar la crema por un colador fino.
El poder del balsámico: Añadir vinagre balsámico (o un toque de azúcar) cambia por completo los platos con tomate. La acidez realza el perfil de sabor, mientras que el dulzor equilibra la acidez natural de los tomates.

Información nutricional

(por porción)
Los valores nutricionales proporcionados son estimaciones y se han calculado automáticamente. Los valores reales pueden variar según los ingredientes utilizados y el método de preparación. Esta información es solo para fines informativos y no debe tratarse como consejo médico o dietético.
Calorías305 kcal
Grasas14 g
Proteína19 g
Carbohidratos29 g
Azúcar13 g
Sodio (sal)250 mg(0.6 g)

Curiosidades

El secreto está en el asado

Aquí es donde ocurre la magia. El calor intenso del horno provoca la reacción de Maillard y carameliza los azúcares. Esto hace que los tomates pierdan el exceso de agua, concentrando su sabor y dándole a la crema un profundo carácter 'umami' que es imposible de conseguir con una simple cocción.

¿Por qué cocinar a fuego lento?

Una cocción lenta (lo que se conoce como 'chup-chup') extrae todo el sabor sin enturbiar el caldo. Un hervor fuerte emulsiona la grasa en el agua, creando un caldo grasiento y turbio. El fuego lento garantiza que tu crema tenga una base limpia y elegante.

Nota del chef

Olvida todo lo que sabes sobre la sopa de tomate. Esto es un abrazo calentito en un bol. El secreto de su increíble profundidad de sabor está en asar lentamente los tomates, pimientos y ajos antes de que toquen la olla. Al asarlos, los azúcares naturales de las verduras se caramelizan, creando un dulzor y una riqueza que la cocción normal no puede igualar. Acompañada de picatostes caseros y un poco de queso, esta crema con su toque ahumado es el plato perfecto para una tarde de frío.