Masa para Pizza Napolitana de Larga Fermentación
Haz masa como un verdadero pizzero napolitano. Receta profesional de 24 horas, con hidratación perfecta y un borde esponjoso. ¡Descúbrela!
Haz masa como un verdadero pizzero napolitano. Receta profesional de 24 horas, con hidratación perfecta y un borde esponjoso. ¡Descúbrela!
Vierte toda el agua fría en un bol grande. Añade inmediatamente la levadura y la sal, y remueve. Agrega la harina poco a poco, mezclando todo con una cuchara o la mano hasta que los ingredientes se combinen en una masa pegajosa.
Pasa la masa a una encimera limpia (intenta no enharinarla). Amasa con energía durante 10 minutos, estirando y doblando la masa. Luego, cúbrela con el bol boca abajo y déjala reposar 10 minutos. Pasado ese tiempo, amasa otros 10 minutos más.
Forma una bola grande con la masa, colócala en un bol, tápala bien y déjala a temperatura ambiente exactamente 2 horas.
Después de las dos horas, saca la masa y divídela en 4 porciones iguales (de unos 270 g cada una). Forma cada bola plegando los bordes hacia dentro, estirando la superficie para que la costura quede en la parte inferior, creando una superficie lisa y tensa.
Coloca las bolas en un recipiente con tapa (o en boles separados), tapa bien para que no se seque la superficie y déjalas a temperatura ambiente otras 22 horas. ¡Nada de nevera!
Aplana la bola fermentada con las manos, estirando suavemente la masa desde el centro hacia fuera sobre una superficie enharinada. ¡Bajo ningún concepto uses rodillo! Añade la salsa y tus ingredientes favoritos. Coloca la pizza en un horno al máximo de potencia (preferiblemente sobre piedra o chapa para pizza) y hornea unos 7-9 minutos.
Los verdaderos pizzeros en Italia nunca usan rodillo. Estirar la masa mecánicamente destruye las burbujas de aire que ha creado la levadura durante la larga fermentación.
El arte del pizzero napolitano es tan único que en 2017 se inscribió oficialmente en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
La verdadera pizza napolitana tiene su propio reglamento riguroso de 14 páginas (AVPN). ¡Dicta absolutamente todo, desde el grosor permitido del borde (1-2 cm) hasta el pH preciso del agua que se usa!
¿Quieres llevar tu pizza casera al nivel de una auténtica pizzería italiana? Esta receta es el estándar de oro absoluto. Desarrollada con el conocimiento de pizzeros profesionales de Nápoles, se basa en el minimalismo (¡solo 4 ingredientes!), la técnica de amasado correcta y una fermentación de 24 horas a temperatura ambiente. Este método no admite atajos, pero el proceso en sí garantiza un resultado espectacular. La masa, con un 60% de hidratación, es muy resistente, fácil de manejar y se estira maravillosamente en las manos. Usaremos un ingenioso sistema de amasar y reposar que te ayudará a desarrollar fácilmente una red de gluten fuerte. Este esfuerzo valdrá la pena al 100% cuando cortes tu primera porción caliente y crujiente, con un borde (cornicione) increíblemente esponjoso.
Los verdaderos pizzeros en Italia nunca usan rodillo. Estirar la masa mecánicamente destruye las burbujas de aire que ha creado la levadura durante la larga fermentación.
El arte del pizzero napolitano es tan único que en 2017 se inscribió oficialmente en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
La verdadera pizza napolitana tiene su propio reglamento riguroso de 14 páginas (AVPN). ¡Dicta absolutamente todo, desde el grosor permitido del borde (1-2 cm) hasta el pH preciso del agua que se usa!
¿Quieres llevar tu pizza casera al nivel de una auténtica pizzería italiana? Esta receta es el estándar de oro absoluto. Desarrollada con el conocimiento de pizzeros profesionales de Nápoles, se basa en el minimalismo (¡solo 4 ingredientes!), la técnica de amasado correcta y una fermentación de 24 horas a temperatura ambiente. Este método no admite atajos, pero el proceso en sí garantiza un resultado espectacular. La masa, con un 60% de hidratación, es muy resistente, fácil de manejar y se estira maravillosamente en las manos. Usaremos un ingenioso sistema de amasar y reposar que te ayudará a desarrollar fácilmente una red de gluten fuerte. Este esfuerzo valdrá la pena al 100% cuando cortes tu primera porción caliente y crujiente, con un borde (cornicione) increíblemente esponjoso.