Cuando el cielo se pone gris y bajan las temperaturas, no hay nada que levante más el ánimo que un buen plato casero de esos que reconfortan. Y seamos sinceros, la reina indiscutible de los platos de otoño es la calabaza. En este post, le decimos adiós al aburrimiento y te demostramos lo versátiles que pueden ser los platos con calabaza. Desde una aromática avena con canela para empezar el día, pasando por unos sorprendentes dumplings de calabaza, hasta unos fideos modernos de estilo asiático. Aquí tienes nuestras formas favoritas de sacarle todo el partido a la temporada de calabaza.
Recetas fáciles con calabaza para el desayuno
Avena "Pumpkin Spice"
¿Calabaza para desayunar? ¿De verdad? ¡Pues nosotros decimos un SÍ rotundo! ¿Y cómo puedes colar la calabaza en tu desayuno? Hay un montón de formas deliciosas. Nuestra primera propuesta es una Avena "Pumpkin Spice" súper cremosa. Es una combinación acogedora de avena, yogur cremoso (o queso quark), puré de calabaza y la aromática mezcla de especias "pumpkin spice" (puedes encontrar la receta de nuestra mezcla casera en el enlace de la receta de avena). ¿Hay algo mejor que un bol calentito de avena con calabaza en una mañana de frío?
Tortitas de calabaza
Pero la avena "pumpkin spice" no es nuestro único as en la manga para un desayuno con calabaza. Otra opción deliciosa, que funciona de maravilla como desayuno para los peques, son estas esponjosas Tortitas de calabaza. Solo tienes que reservar un poco de puré de calabaza el día anterior y, a la mañana siguiente, podrás preparar rápida y fácilmente estas tortitas fragantes y llenas de sabor. Nos encanta comerlas con una buena cucharada de yogur de vainilla o queso crema y una pizca de canela. Servidas así, ¡te aseguramos que no te conformarás con una sola!
Panecillos tiernos de calabaza
Los amantes de los desayunos (¡y las cenas!) salados quizás prefieran otra opción igual de sabrosa: los Panecillos de calabaza. Gracias al puré de calabaza, estos panecillos de levadura se mantienen tiernos durante mucho tiempo. Además, se congelan de maravilla. Solo tienes que sacar un panecillo del congelador unas horas antes de comer y ya tienes la base lista para un sándwich o una tostada, si prefieres el pan descongelado, calentito y crujiente.
Platos con calabaza para el almuerzo y la cena
La calabaza es, sin duda, una de esas verduras que ofrece un sinfín de posibilidades en la cocina. Las recetas con calabaza para el almuerzo pueden ser increíblemente diversas. Desde platos tradicionales que reconfortan, pasando por combinaciones con toques culinarios de los rincones más lejanos del mundo, hasta llegar a creaciones modernas y creativas.
"Dumplings perezosos" de calabaza en salsa agridulce y picante
Una de nuestras ideas favoritas para usar la calabaza son estos Dumplings de calabaza en salsa agridulce y picante. La salsa, inspirada en la cocina asiática, le da a estos dumplings tradicionales (conocidos en Polonia como kluski leniwe) un carácter único y atrevido. Los sabores picantes, salados, dulces y ácidos crean una auténtica explosión en el paladar. Estos delicados dumplings de calabaza envueltos en una salsa asiática ligeramente picante son un plato que enamorará incluso a quienes no suelen ser muy fans de este tipo de preparaciones. Sí, ¡ya hemos puesto a prueba esta teoría! ;)
Udon con calabaza al estilo asiático
Cuando pensamos en el otoño y los días fríos, solo se nos viene una cosa a la cabeza: unos fideos calientes con una salsa rica y contundente. Y eso es exactamente lo que te ofrece este Udon con salsa de calabaza al estilo asiático. Aquí todo encaja a la perfección. Tenemos la cremosidad y el dulzor sutil del puré de calabaza, el salado de la salsa de soja, la untuosidad de la mantequilla de cacahuete, el aroma del aceite de sésamo tostado, el picante del chile, el dulce del azúcar de caña, el ácido de la lima, la carnosidad de las setas de ostra, el toque potente de la cebolleta, el salado de los cacahuetes y el crujiente del tirabeque para romper con un toque de frescura. Es uno de esos platos con calabaza que espantan la melancolía otoñal al instante.
Pollo asado con calabaza y boniatos en salsa de curry
Nuestra propuesta de la serie "recetas fáciles con calabaza" es este Pollo asado con calabaza y boniatos en salsa de curry. Nos encanta enriquecer este plato de otoño con aún más verduras: calabacín, cebolla, ajo o pimientos. Un truco: para que los boniatos queden súper crujientes, como si fueran patatas fritas, los horneamos por separado, fuera de la fuente principal. Añade romero fresco, una cremosa y aromática salsa de curry, y tendrás un plato sencillo con calabaza que prácticamente se hace solo.
Recetas dulces y sencillas con calabaza
Bizcocho de calabaza "Pumpkin Spice"
¿Y de postre? Te proponemos un esponjoso y dulce Bizcocho de calabaza "Pumpkin Spice". Pero no un bizcocho cualquiera: este lleva un remolino de canela en su interior. En la receta también encontrarás instrucciones para preparar tu propia mezcla de especias "pumpkin spice" casera, que te vendrá de perlas para todo tipo de repostería. Gracias a las especias, este bizcocho tiene un aroma y un sabor increíblemente intensos. Es tierno, esponjoso y se mantiene así durante días.
¿Qué calabaza es mejor para cocinar?
Para todas nuestras recetas, usamos la calabaza Hokkaido (también conocida como potimarron). Tiene una pulpa ligeramente dulce que funciona genial tanto en platos salados como en postres. La Hokkaido es perfecta para cremas, salsas, guisos, pasta, ensaladas, panecillos y mucho más. Una vez triturada, tiene una consistencia suave y cremosa. Además, es relativamente pequeña, así que no tienes que preocuparte por que te sobre una cantidad enorme. Además de la Hokkaido, puedes usar sin problemas la calabaza cacahuete (o violín) o la moscada de la Provenza. La calabaza cacahuete es dulce y mantecosa, ideal para platos como cremas o bizcochos. La moscada, por su parte, tiene un sabor suave y es tierna, lo que la hace perfecta para guisar o estofar.
¿Cómo hacer puré de calabaza?
En nuestras recetas usamos la calabaza Hokkaido. Primero, córtala en trozos y, con una cuchara, retira las semillas y la pulpa fibrosa del centro. A continuación, hornéala a 180°C (350°F) con aire caliente hasta que esté tierna (unos 40 min). Sácala del horno cuando los bordes estén ligeramente tostados y la pulpa empiece a soltar agua. Cuando la calabaza se enfríe, quítale la piel (aunque vale la pena recordar que la piel de la Hokkaido es comestible) y tritura los trozos con una batidora hasta obtener una pasta homogénea. El puré de calabaza se puede preparar con antelación y guardar en un tarro cerrado en la nevera durante unos 5 días.
Esperamos que nuestras ideas de recetas con calabaza hagan que tus días fríos de otoño sean un poquito más acogedores. ¡Te animamos a probar y valorar nuestros platos y postres con calabaza
